Hoy la noticia del día, es la aprobación del proceso de extradición, contra Alberto Fujimori ( Presidente del Perú entre los años 1990 - 2000 ). Tuve la oportunidad de trabajar en el año 1993 en la Dirección General de Gobierno Interior al ser nombrado como Gobernador Político del Distrito donde nací, en Chiclayo.
Era un cargo de confianza, y para un joven de 23 años significaba la oportunidad de hacer cosas que pudieran de algún modo, intentar cambiar el mundo ( en este caso mí sociedad, mí pequeño pueblo ).
Trabajé con mucha ilusión, muchas veces enfrentando a autoridades para las cuales la coima y la corrupción era parte de su trabajo. Otras veces enfrentando a mis propios vecinos, para quienes lo ilegal se había convertido en parte natural de su interacción con los demás.
Sin embargo fue aquí donde palpe por primera vez, lo que es el norte de la clase política acostumbrada a la sinverguenzería y el pillaje. Fuí cesado del cargo por haber solicitado y logrado la destitución de un teniente gobernador acusado de corrupción ( cobraba coimas el muy sinverguenza); este tipo resultó siendo cuñado del asesor de un Prefecto ( muy amigo de fujimori ), a quien no vale ní un comino recordar.
Para coronar la cereza, el pillo que fue destituido resulto premiado con mi cargo. Aquel chispazo de cruda realidad me demostró que los sistemas jamás cambian, si estan liderados por gente sin principios morales, éticos y verdadera vocación de servicio.
Si hubiera desplazado mis principios morales, por el comfort del puesto, el sueldo o el encubrimiento de las fechorías del familiar de un miembro del grupo político. Hubiera seguido en el cargo sin mayores problemas. Pero se que jamás hubiera tenido paz con mí conciencia.
Lo real es que no son las ideologías políticas las que determinan la calidad de las personas o sociedades. El destino de un país no esta determinado por la derecha, la izquierda, los caviares, rojos, social democrátas, verdes, azules... etc etc.
El sinverguenza, coimero, mitomano, estafador, mentiroso, corrupto lo seguira siendo asi lleve la camiseta facista, derechista o izquierdista.
Son los valores los que hacen posible los verdaderos cambios, porque eso es lo que proyecta el ser humano en su convivencia con los demás.
Hoy Fujimori tendra la oportunidad de verse cara a cara con la justicia, hay muchas cosas que agradecerle a su Gobierno, pero si existen hechos que lo vinculen con actos de corrupción y violaciones de DDHH, debe aplicarse todo el peso de la ley. Sólo así tendremos la seguridad de que todo acto que atenta contra nuestra sociedad, sera castigado. Sin darle oportunidad al delincuente de ampararse en la prescripción. A buen entendedor ... pocas palabras.