lunes, octubre 20, 2008

EP y PNP: Ejército Putón y Policía Nauseabunda del Perú.




Tengo amigos policias; se que día a día arriesgan sus vidas por brindar a la población seguridad y tranquilidad. Pero se también que como en toda institución humana hay elementos buenos y malos.

Este fín de semana, alejado del Blog, pude leer algunas noticias que reflejan el grado de taradez, estupidez y falso espíritu de cuerpo que puede presentarse en las fuerzas armadas peruanas.

A un ejercito, mellado en su credibilidad y honra, producto de las violaciones de los derechos humanos, de los casos de corruptela del regimen fujimorista, debemos sumarle los casos de abuso de autoridad y vejámenes a los que se somete al personal de tropa.

Haciendo honor a la mentalidad retrógrada, y a la arrechura militar, nuestros "valerosos" oficiales ( ganadores de ninguna guerra pero llenos de medallas), no escatiman esfuerzo en hacer prevalecer dentro de los cuarteles la "hombría que les da el ceñirse unos trapos camuflados, y que se vuelca en los típicos casos de acosos sexuales, maltratos y golpizas a los soldados primerizos.

En un extremo constraste con los ejercitos modernos y que se ilustra en la segunda imagen de este artículo, en el cual una soldado embarazada forma parte del ejercito español en una clara muestra de tolerancia y respeto. El ejército peruano esta compuesto por una horda de cojudos para quienes la presencia de una mujer en los cuarteles significa una ocasión para echarse un polvo y disfrutar de arrumacos sin compromiso.

Y todo esto aceptado por un vejete que ha encontrado a su edad un puesto que le queda grande y que le sirve para sentar el trasero y llenarse los bolsillos cada mes, cómodamente. Si Anterito hablo de tí !!.

Cambiar la mentalidad de nuestro ejército y nutrirlo de una mística de servicio y respeto a los demás, es una tarea obligada para cualquier ministro de defensa. Pero ser el alcahuete de sus errores, de sus abusos es contribuir a su deterioro y divorcio de la sociedad civil.

Escribo esto, tomando como referencia el grave caso de abuso que el glorioso Ejército Peruano ha cometido contra la la cadete del Ejercito Karla Vargas Torrejón, a quien se ha expulsado dos veces de la Institución por haber denunciado un caso de acoso sexual ( algo típico en el EP y que sólo sale a la luz cuando la afectada tiene el valor de denunciarlo a pesar del costo en la carrera militar que eso le significa ).

La investigación sobre este caso debe ser radical, erradicando de una vez por todas, todo futuro intento por cometer esos abusos. Y sancionar ejemplarmente a quienes resulten culpables de ellos. Sólo así tendremos la garantía de contar con fuerzas armadas profesionales y alejadas de la famosa mentalidad que los induce a pensar que usar un uniforme otorga el derecho de maltratar a los demás.

El segundo caso tiene como protagonista a la cada vez más vapuleada Policía Nacional del Perú.
El día 22 de junio de 2007, a la burrier dominicana, Patricia Hernández Hernández, la atraparon en el aeropuerto Jorge Chávez no con cápsulas escondidas en los intestinos sino con tres kilos de cocaína camuflados en una maleta. Su destino era Holanda, donde la droga está valorizada en 150 mil dólares. A ella le iban a pagar solo 10 mil dólares.

Al ser detenida, la dominicana-holandesa Patricia Hernández denunció ante el Ministerio Público que los policías que la investigaron en la Dirandro se apropiaron de sus joyas, una cámara fotográfica, perfumes y un teléfono celular.

Denunció también que estando en la Dirandro la llevaron a un cajero automático para sacar en varias ocasiones dinero de sus cuentas. En total retiró 25 mil dólares.
Acusó a los capitanes de apellido Zamora y Medina. Pero el caso contra los agentes no avanzó nada. Siguen laborando.

De acuerdo con la versión de Hernández, le pidieron 50 mil dólares para salir "limpiada" en el atestado sobre el caso de la organización de dominicanos. Y que incluso le pusieron un falso abogado. Los 25 mil dólares eran una parte del pago. Pero al final la acusaron con gravedad.

Este caso ilustra como los detenidos por narcotráfico, no sólo son víctimas de las mafias internacionales, si no igualmente de malos policías que se aprovechan de la desgracia ajena para llenarse el bolsillo. Es difícil acaso corroborar los movimientos bancarios de Patricia Hernández y verificar si los retiros bancarios se efectuaron estando ella en calidad de detenida?!!. Y por otro lado es más difícil para la policía tener el inventario de objetos personales que tiene en su poder un burrier al ser detendio y evitar que llegue a formar parte del botín que se reparten algunos malos elementos policiales?!!.

En definitiva casos como los mencionados ilustran la punta de un Icerberg que tiene como protagonistas a dos de los elementos sobre los cuales descansa la seguridad y tranquilidad de nuestra población. Reformarlos y hacerlos merecedores del respeto y admiración se inicia por liderar su transformación acorde con los tiempos de modernidad que hoy se respiran en el mundo.

Caso contrario seguiran siendo elementos de desconfianza y recelo, como bien lo señaló hace tiempo la ex-ministra del Interior, Pilar Mazzetti, quien dijo que el 20 por ciento de los miembros de la PNP eran corruptos.

La pregunta es: ¿ El policía que te detiene en una carretera o en una autopista pertenecerá a ese 20% ?
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“Me humillaron antes de expulsarme"
Comisión de Congreso inició investigaciones del caso Karla Vargas. La cadete EP afirma.Fue hostigada y expulsada dos veces de la Escuela del Ejército. Su pecado: haber denunciado a un oficial de acoso sexual.
Dos sentimientos encontrados embargan a la cadete del Ejercito Karla Vargas Torrejón. Por un lado siente rabia por los maltratos injustificados que sufrió durante los cuatro años que estuvo en la Escuela de Suboficiales del Ejército y por la expulsión de la misma. Por otro, un extraño cariño que le nace del corazón la llena de fuerzas para luchar por su reingreso: "Nací para servir a mi país".
Pero lo que la estudiante esperó de la institución castrense al ingresar en marzo del 2003, principios y valores, no fue precisamente lo que recibió, según revela.

ACOSO Y EXPULSIÓN
La primera expulsión de Karla fue en la primavera del 2006. "Cursaba el 4to año de preparación militar como universitaria. Pero una tarde la Junta Académica decidió expulsarme", comentó tratando de no llorar al recordar las falsas acusaciones que la deshonraron.
La acusaron del robo de un mouse y una calculadora y a pesar de haber comprobado su inocencia, la cadete y experta en taekwondo siguió cargando sobre su hombro esa pesada cruz de acusaciones sin fundamento que la llevaron a pasar, incluso, varias navidades encerrada. Pero eso no fue todo. "Mis compañeras de promoción me hostigaron a tal punto que afectó mis calificaciones y mis notas en conducta".

"Fue por estas cosas que el consejo académico decidió mi salida", indicó, al agregar que el hostigamiento por los oficiales y compañeras de armas se produjo luego de haber denunciado por acoso sexual, en el 2004, al ahora capitán EP Freddy Ramos. "Tenía 17 años en ese entonces cuando la promoción del acusado empezó a obstaculizarme, hostigarme y tratar de hacerme sentir culpable", recuerda.
Tras su primera salida Karla y sus padres iniciaron una ardua batalla legal para que sea reincorporada a su centro de formación. La luz al final de túnel llegó a través de una resolución emitida por Inspectoría del Ejército el 23 de julio del 2007, que pedía su retorno.
Pero fue el 4 de enero de este año que volvió a su cuadrilla donde le aguardaban nuevos ataques.

"ME BAÑARON DORMIDA"
"Me bañaron cuando dormía, la institución no pagó mis estudios en la universidad, y fui humillada delante de los nuevos oficiales por haberme vestido con traje sastre pues el uniforme que me habían asignado estaba en mal estado", denunció.
Por estas quejas, la cadete fue expulsada otra vez el 11 de setiembre. "Me vieron como un estorbo".
Ahora, Karla lucha nuevamente por reintegrarse en una institución castrense que lejos de velar por los derechos de quienes pondrán el pecho por su patria, los deshonra.

PRECISIONES
Caso Diana. La cadete de segundo año de la Fuerza Aérea del Perú Diana Bazán acusó al teniente FAP Jesús Ferreira Gala de violación sexual.
Cicatriz. La alumna de la Escuela de Suboficiales de la Policía Rocío Guadalupe Paredes fue expulsada por tener una cicatriz en el rostro.
Recluta. Sadith Raymondi Bazán acusó a un mayor EP de violación sexual.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

no piuedo crreer ke jhaya gente tan hipocrita ..... y de verdad no0 sean incredulas no por ser mujeres son santas carajo ke no entienden ke tienen ke cumplir con reglamentos sino entonces para ke mierda se han hecho kien los va a respetar ....miserables han venido a joder la disciplina una verguenza y vienen a tratar de sorprender con injusticias miserables y fuera....

Anónimo dijo...

oportunidad que le dieron a esta perra hija de puta, para que ahora siga con sus cochinadas siendo amante de hombres casados PERRA MISERABLE OJALA TE BOTEN COMO LA BASURA QUE ERES MALDITA!!!!!

Anónimo dijo...

debieron votar a esa perra de karla vargas ... solo quiso quedarse en el ejecito para tirarse a todo el cuartel y seguro q ya termino con todos para ahora ir a embabuar a otos idiotas q buscan meterse a la cama con faciles como ella pobre PUTA ell ejercito peruano debe seleccionar gente con valores y no prostitutas q vistan uniforme MURE CONCHA TU MADRE PPA Y PUTA