jueves, mayo 26, 2005

Los choches

Me imagino las carcajadas en el avión. Ampulosas. Estentóreas. Atronadoras. Explosivas. Mismo viaje de promoción. Las bromas burdas, pesadas, festivas, cruzan los asientos, y se lanzan de esquina a esquina, como travesuras colegiales.
“Oye, Fausto, ¿ya te enteraste que renunció Alfajor?”, grita desde su sitio Adam Pollak, el primer amigo de la Nación, con su pinta de Oso Fumarola. “¿Quién es Alfajor?”, pregunta Alvarado con energía porque la bulla y los ronquidos de Doris son insoportables. “Heriberto, pues”, aclara Adam con su particular acento extranjero, limpiándose la comisura de los labios porque el whisky se le había chorreado.
“¿Por qué Alfajor?”, inquiere Coco, chino de risa, preparándose para la carcajada. “Porque es lo más cercano a un King Kong”, espeta el rumano mostrando sus dientes separados. La risotada intempestiva, ruidosa, sonora, estalla en la nave presidencial, que no sé si se llama Chasqui One, y casi despierta a Doris, mientras que Paulina, quien está con tenida deportiva para el viaje (zapatillas blancas y polleras azules), atina apenas a hacer una mueca porque no entiende el chiste que Adam le pirateó a Melcochita.
En paralelo, Abi le pide a la aeromoza, a quien seguro conoce, que no se olvide de pasar otra ronda de tragos, de preferencia whisky, para soportar el largo viaje hacia el Medio Oriente y China, que estamos financiando los peruanos que pagamos impuestos.
Por su parte, la agencia Xinhua informa que son cincuenta personas las que conforman la delegación peruana que acompaña a Toledo para visitar a su homólogo Hu Jintao. En ésta destacan los patas del presi, su cogollo más íntimo. Adam Pollak, León Rupp, Popy Olivera, Coco Mufarech, Daniel Schydlowsky, Doris Sánchez, Alberto Cruz. Un millón 378 mil soles es lo que nos va a costar la gracia, y, encima, se privilegia el criterio patero, juerguero, de camarilla, como se estila en el toledismo. ¿O alguien me puede justificar qué ganamos los peruanos con la presencia de Pollak en China? ¿Mufarech para qué ha ido? ¿Para decirle a los chinos: ¡que vivan las salvaguardias!? ¿Y León Rupp, qué hace ahí? ¿Está de traductor del mandarín, de experto en taoísmo? ¿Qué valor estratégico tiene, por ejemplo, Paulina Arpasi? ¿Para qué la han llevado? ¿Para intercambiarla por un jarrón de la dinastía Ming? Pero lo más alucinante de este viajecito no es lo que se ha llevado y lo que va a despilfarrar, sino lo que se ha dejado. Descontrol interno, caos social, desgobierno. Como dijo ayer el director de este diario, “ya es patético el grado de indolencia con que se toma el desborde social”.
Nos ha dejado eso, mostrándonos otra vez el rostro de la displicencia, y, claro, a Waisman, quien ahora ha expresado que quiere jugar a patear traseros ministeriales. Ja. Alguna vez dije que las declaraciones de Payasito equivalen casi, casi al pedito de un colibrí, lo que, según los científicos, es lo más parecido a casi nada. En fin. Faltan 401 días.
Pedro Salinas
patentedecorso@terra.com.pe

2 comentarios:

Actos dijo...

nice post, it's really interesting for me today, thx

Phentermine dijo...

I agree with Actoc