lunes, mayo 09, 2005

Jefe de seguridad de Toledo cobra más de US$ 5,200 por maltratar a militares

No hay nada que hacer, tenemos una suerte. No sólo tenemos al peor Presidente de los últimos tiempos, si no que nos damos el lujo de despilfarrar nuestros recursos con tipejos de esta calaña.
========================================================
Entre las más cuestionadas decisiones del presidente de la República, Alejandro Toledo, figura la de contratar como su jefe de seguridad al ciudadano israelí Avraham Dan On, quien percibe como remuneración mensual la suma de 5,238.18 dólares pagados con recursos provenientes de un fondo administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
De acuerdo con el oficio No. 465-2003 de la Secretaría General de la Presidencia de la República –en ese entonces a cargo del Guillermo Gonzales Arica–, remitido el 2 de setiembre del 2003 por el encargado de la Gerencia Central de Administración del Despacho Presidencial, Guillermo Tami Arrieta, Dan On se desempeña como consultor de seguridad del jefe del Estado.
Señala además que el consejero fue contratado de acuerdo con el Decreto Ley No. 25650, a través de una comisión presidida por el Ministerio de Economía y Finanzas, cuyo fondo es administrado por el PNUD.
Pero, más allá de las implicancias legales que podría tener la designación de un ciudadano extranjero para hacerse cargo de la seguridad del mandatario, preocupa el maltrato al que somete a los oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que, por disposición presidencial, se encuentran bajo sus órdenes.
Son varios los ejemplos que reflejan lo inaudito de la situación, pues la oficialidad se ve sometida a tratos humillantes y vejatorios por parte de un ciudadano extranjero que, amparado en su cargo de consejero en materia de seguridad del jefe del Estado, desplazó a la Casa Militar, que se ve impedida de cumplir con sus atribuciones.
¿Cómo llegó?
Dan On, de 53 años de edad, conocido con el diminutivo de "Avi", llegó al entorno de Toledo antes del inicio de la campaña electoral del 2001 gracias a los empresarios Adam Pollack y Joseph Maiman, amigos íntimos del mandatario. Desde ese momento comenzó a ganarse la confianza del entonces candidato presidencial.
Al asumir el mando, Toledo no dudó en nombrarlo como su jefe de seguridad. Para justificar la decisión de no encomendar la tarea a un militar peruano, argumentó que las FFAA estaban "infestadas" de elementos vinculados a la "mafia fujimontesinista".
Usurpando funciones
De acuerdo con las normas vigentes, la Casa Militar es el órgano de línea de la Secretaría General de la Presidencia de la República, que tiene la misión de velar por la seguridad integral del presidente, su familia y las instalaciones de Palacio de Gobierno, actuando como enlace con las FFAA y la PNP.
Pese a ello, la labor de la Casa Militar no sólo se ve condicionada, sino que depende de las decisiones de Dan On. Por ejemplo, además de impartir todo tipo de directivas y estar presente en cuanto acto público o viaje participe el jefe del Estado, él fue quien decidió incorporar al cuerpo de seguridad presidencial a personal femenino de la PNP.
Su actitud motivó la renuncia del anterior jefe de la Casa Militar, general de brigada EP Rafael Hoyos de Vinatea, quien, según fuentes consultadas por LA RAZÓN, rechazó cualquier tipo de interferencia en su labor. Su lugar fue ocupado por el general EP Jorge Sánchez Olivares, quien se desempeñaba, bajo sus órdenes, como Gerente de Seguridad de Personas.
Graves fallas de
seguridad y atropellos
La labor de "Avi" no ha sido satisfactoria, como lo demuestra la interceptación telefónica de la conversación de Toledo con el presidente de Consejo Nacional de Descentralización (CND), Luis Thaís, en agosto del año pasado.
En aquella oportunidad, Dan On aseguró que Palacio de Gobierno estaba "limpio", con lo que descartó que el diálogo fuera registrado a través de un micrófono sembrado en la sede del Ejecutivo. Toledo le dio su respaldo y aseguró que el cuestionado personaje se encarga exclusivamente de su seguridad personal.
También ha cometido atropellos contra efectivos de las FFAA y periodistas, además de incurrir en irregularidades.
Fuentes palaciegas afirman que en una oportunidad, contraviniendo todos los reglamentos y medidas de seguridad, autorizó el ingreso de un conocido que llegó con un grupo de turistas israelíes para una visita guiada a la sede del Ejecutivo, portando un revólver, algo que no se permite en ninguna casa de gobierno del mundo. El efectivo que trató de impedirlo habría recibido una severa llamada de atención y una amenaza.
Otro incidente se registró el 2003 en Ayacucho. El piloto de un helicóptero del Ejército impidió el ingreso de dos policías femeninas –integrantes del cuerpo de seguridad del mandatario– por no figurar en la lista de pasajeros.
Cuando Dan On lo conminó de manera prepotente a permitir que aborden la nave, éste asumió una posición firme y se negó a emprender el vuelo si ellas subían al aparato.
Los periodistas también pueden dar testimonio de su prepotencia pues cumpliendo sus órdenes, el personal de seguridad impide –muchas veces a empujones– que se acerquen a Toledo con el fin de obtener alguna declaración. Además, es habitual que en toda actividad del mandatario, los hombres y mujeres de prensa permanezcan en "jaulas" formadas con las ya famosas rejas de color celeste de Palacio.
También acostumbra disponer que los reporteros sean encerrados en algunos recintos mientras el Presidente se retira de algún lugar, tal como ocurrió en el hemiciclo "Raúl Porras Barrenechea" del Congreso, el 6 de junio del 2003, luego de su presentación ante el Foro de Presidentes de los Parlamentos Andinos.

No hay comentarios.: