jueves, abril 21, 2005

Ecuador debe ser parlamentarista

¡Ojalá que esto de Ecuador no nos complique el TLC! Confieso que cierta envidia me invade cuando veo a los ecuatorianos salir a la calles contra el vergonzante contubernio entre el prófugo ex presidente Bucaram y el -ahora ex- presidente Gutiérrez para tumbarse a la Corte Suprema y posibilitar así el retorno del primero. Esto porque aquí también la gente debió por lo menos protestar alguito por el regreso de Alan García, quien arribó muy campante y sin contumacia alguna que impida que no se le juzgue por casos de corrupción y sangre gracias a Paniagua, García Sayán y el juez Serpa. ¡Encima, casi gana las elecciones! Mucho me temo que si Fujimori regresase por alguna componenda, lo haría en medio de la misma apatía y seguramente hasta sacaría bastantes votos. García nunca debió venir sin aclarar judicialmente lo de los aviones Mirage (lean “Pájaros de alto vuelo” de Carlos Malpica) y varias cosas más. Tampoco Fujimori debe hacerlo sin dar cuenta por los aviones Migs y bastante cosas más. En fin, cada pueblo tiene lo que se merece… Y ahora sí estoy tentado de darle la razón a Valle-Riestra respecto de adoptar el parlamentarismo en Latinoamérica. Por lo menos, en Ecuador parece evidente que debe hacerse. No puede ser que un país cambie de presidente a cada rato por algaradas callejeras. Tiene que existir mecanismos políticos que procesen ordenadamente los conflictos internos para evitar la anarquía. Tal vez un sistema basado en un primer ministro salido del Congreso que conduzca al país al lado de un presidente decorativo sea la salida. Ya Ecuador se ha convertido en un laboratorio económico interesante con la adopción de la dolarización (que hasta ahora funciona bien por su petróleo caro y las masivas remesas de sus emigrantes), lo que nos permite observar cómo funciona ésta y si alguna vez valdría la pena imitarlos. Sería más interesante aún que inserten el parlamentarismo en su sistema político. Y qué cierto es aquello que “quien a hierro mata, a hierro muere”. Lucio Gutiérrez colaboró a deponer a un presidente constitucional y ahora a él lo sacan a patadas. ¡A ver qué le parece ahora! Finalmente, espero que no haya aquí quien empiece a promover algaradas similares contra Toledo. Este debe acabar su mandato, por más impopular y torpe que sea. Estamos a tan sólo un año de la primera vuelta y sería de lo más absurdo no respetar los plazos constitucionales. Aguántenlo, que para qué lo eligieron. No vino de Marte.
Aldo Mariátegui

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